Soviet Posters – All world records should be ours. (V. Gorkov)
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Comentarios: 2 Ответы
¡Un trabajo increíble! Se siente tanta VIDA, ENERGÍA y LUZ en esta obra. Es un cartel muy potente a nivel emocional, al menos para mí :). Gracias, gracias, muchísimas gracias. Personalmente, como gran admiradora del realismo socialista (a pesar de las críticas que reciba por su carácter masivo), este tipo de arte de propaganda, digamos, es más una carga patriótica y es mucho más efectivo que todos los intentos modernos, absurdos, incompletos y ridículos de buscar una identidad nacional en los medios.
Qué hermosa era la paleta de colores de la simbología soviética, ¡qué fuerte a nivel emocional! Y qué decadente se ha vuelto hoy la estilización de la bandera imperial... En general, NUNCA se debe culpar al arte por nada. El artista, de una forma u otra, se expresa a través de su obra. Así que para mí, la simbología y el arte de propaganda son, ante todo, un placer estético. Y, como es bien sabido, el gusto y las elecciones son individuales.
Обожаю советские плакаты! Часто из использую в дизайн-проектах!
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La artista ha dispuesto varios elementos para reforzar el mensaje propagandístico. En primer plano, la atleta se presenta como una encarnación del vigor físico y la juventud soviética. La paleta cromática es deliberadamente limitada: predominan los tonos blancos y rojos, colores simbólicos asociados a la bandera de la Unión Soviética, que irradian un aura de pureza y revolución.
En el cielo, tres paracaidistas descienden, simbolizando quizás la audacia, la innovación tecnológica y la conquista de nuevos espacios – tanto físicos como ideológicos. La disposición de estos elementos en el espacio superior sugiere una trascendencia, una superación de los límites terrenales.
La línea horizontal inferior está ocupada por un grupo de atletas masculinos, dispuestos en formación ordenada y uniforme. Esta alineación refuerza la idea de colectivismo y disciplina, valores fundamentales en la ideología soviética. La perspectiva forzada utilizada acentúa la monumentalidad de la figura femenina, situándola como el eje central del esfuerzo colectivo.
La pancarta que cruza la parte inferior de la composición contiene un lema en cirílico: Все мировые рекорды должны быть нашими (Todos los récords mundiales deben ser nuestros). Esta frase es la declaración explícita del objetivo propagandístico: la ambición de dominar y superar a todas las demás naciones en el ámbito deportivo, reflejando una aspiración más amplia de hegemonía global.
En resumen, la obra comunica un mensaje de optimismo, fuerza y determinación colectiva, característico del arte soviético de la época. La artista ha empleado recursos visuales para exaltar los valores del régimen y proyectar una imagen de progreso y dominio en el escenario internacional. El uso de figuras idealizadas y símbolos patrióticos busca inspirar al público a participar activamente en la construcción de un futuro glorioso para la Unión Soviética.