Zinaida Serebryakova – Portrait of a ballerina L. A. Ivanova
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Comentarios: 3 Ответы
Симпатичная, но вот её гибель в 1924 до сих пор окутана тайной. Сама
ли утонула или контра её могла убрать – много девушка знала...
Эта та самая Лидочка Иванова, которая утонула в 1924? Говорят
ее утопили красные, хотя в то время и белые в не меньшей степени были на такое способны (если не в большей). А может все таки и сама утонула
красные нет, не их метод, а вот белые могли. Как раз Ленин умер, и они собрались попробовать советскую власть на прочность. А Иванова дружила и с чекистом, могла бы и рассказать там о чём её интеллигентные друзья говорят. И тогда они
позвали её кататься на лодке... Но да, случайность тоже возможна,50 на 50
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La joven mira directamente al espectador, con una expresión serena y ligeramente melancólica. Sus ojos, sombreados con maestría, transmiten una sensación de introspección. La iluminación es suave y difusa, creando un ambiente íntimo y favoreciendo los tonos cálidos predominantes en la composición. La técnica pictórica parece apuntar a un estudio rápido, quizás un boceto preliminar, donde se prioriza la captura de la esencia del personaje sobre el detalle minucioso.
El fondo es deliberadamente neutro, casi monocromático, lo que concentra la atención en la figura principal y acentúa su presencia. La ausencia de elementos contextuales sugiere una intención de universalizar la representación: no se trata tanto de retratar a una bailarina específica como de capturar la imagen idealizada de la artista, su fragilidad y su gracia inherente.
Subyace una cierta ambigüedad en la obra; la pose relajada y la mirada fija pueden interpretarse como un momento de descanso tras el esfuerzo escénico o como una reflexión sobre la propia identidad artística. El turbante, además de ser parte del vestuario típico, podría evocar una sensación de exotismo o misterio, añadiendo una capa adicional de significado a la representación. La paleta cromática, dominada por los tonos rosados y rojizos, contribuye a crear una atmósfera cálida y sensual, que refuerza la idea de belleza y delicadeza. En definitiva, el retrato se presenta como un estudio psicológico sutil, donde la quietud aparente esconde una complejidad emocional.