Zinaida Serebryakova – Portrait of E. K. Lansere
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Comentarios: 1 Ответы
Это та самая "Купальщица"? Здесь она в одеянии все таки более
красивая.
No se puede comentar Por qué?
En este óleo, el autor presenta a una mujer de mediana edad, retratada de medio cuerpo y con la mirada fija directamente al espectador. La figura se sitúa en un interior doméstico, probablemente un salón o estudio, evidenciado por el marco dorado que delimita el espacio pictórico y revela una estancia tras ella.
La paleta cromática es contenida; predominan los tonos oscuros –negros y marrones– en la vestimenta de la retratada, contrastando con el blanco inmaculado del cuello fruncido. Este contraste acentúa la zona facial, convirtiéndola en el punto focal de la composición. La luz incide sobre el rostro, modelando sus facciones y resaltando una expresión serena pero introspectiva.
La mujer viste un traje oscuro, sencillo, sin adornos ostentosos, lo que sugiere una personalidad discreta o una posición social modesta. El gesto de las manos, ligeramente entrelazadas frente a ella, denota cierta reserva o incluso inquietud. La postura es firme y erguida, pero no rígida; transmite dignidad y compostura.
El fondo, visible a través del arco, ofrece un atisbo de una habitación luminosa con muebles sencillos. Esta apertura visual introduce una sensación de profundidad y sugiere la existencia de una vida privada más allá del ámbito inmediato del retrato. La luz que emana del interior contrasta con la penumbra en la que se encuentra la retratada, creando una atmósfera melancólica y reflexiva.
La pincelada es precisa y detallista, especialmente en el rostro y el cuello, lo que indica un interés por capturar la individualidad de la modelo. Sin embargo, la ejecución general del cuadro no busca idealizar a la figura; más bien, se centra en representar su realidad con sobriedad y verosimilitud.
Subyacentemente, la obra parece explorar temas como la introspección, la soledad y la condición femenina en una sociedad determinada. La mirada directa de la retratada desafía al espectador a establecer un diálogo silencioso, invitándolo a reflexionar sobre su propia identidad y su lugar en el mundo. El ambiente íntimo y contenido sugiere una vida interior rica y compleja, oculta tras una fachada de serenidad.