National Gallery of Art – Salomon van Ruysdael - River Landscape with Ferry
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el plano más cercano, un grupo de animales – presumiblemente ganado – beben agua en la orilla, creando un punto focal de vitalidad y cotidianidad. A su lado, un robusto árbol de follaje denso sirve como contrapunto visual a la horizontalidad del río. La vegetación se presenta con una meticulosa atención al detalle, evidenciando el dominio técnico del artista en la representación de texturas y luces.
El río, elemento central de la composición, refleja fielmente el cielo nublado, intensificando la sensación de amplitud y quietud. Una barcaza, cargada de figuras humanas, se desplaza lentamente por las aguas, introduciendo una nota de movimiento contenido en un entorno esencialmente estático. La disposición de los personajes en la embarcación sugiere una escena de transporte común, quizás campesinos regresando del mercado o trabajadores dirigiéndose a sus labores.
En el segundo plano, se vislumbran edificaciones que sugieren un asentamiento humano: una estructura con torres puntiagudas y otra más distante, posiblemente una iglesia o campanario. Estos elementos arquitectónicos, aunque secundarios en la composición general, anclan el paisaje a una realidad terrenal y humana. Un velero, a la derecha del cuadro, se aleja en la distancia, acentuando la profundidad espacial de la escena.
El cielo, con sus nubes algodonosas y su luz difusa, contribuye a crear una atmósfera melancólica pero apacible. La paleta de colores es predominantemente terrosa, con verdes oscuros y marrones que contrastan con el azul celeste del cielo y los reflejos plateados del agua.
Subtextualmente, la pintura evoca un sentimiento de paz rural, una conexión íntima con la naturaleza y una vida sencilla marcada por el ritmo de las estaciones. La presencia del río como vía de comunicación sugiere también una idea de comunidad y dependencia mutua. La escena, aunque aparentemente idílica, podría interpretarse como una reflexión sobre la fugacidad del tiempo y la inevitabilidad del cambio, insinuada por la barcaza que se aleja y el cielo nublado que presagia un posible temporal. La meticulosa representación de los detalles sugiere una valoración de lo ordinario, una celebración de la belleza inherente a la vida cotidiana en armonía con el entorno natural.