Giovanni Battista Tiepolo – Amphion raising the walls of Thebes with his lyre
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La escena se desarrolla sobre un terreno rocoso y accidentado, que sirve como base para la construcción. Un grupo heterogéneo de personas observa el evento con expresiones variadas: asombro, curiosidad, incluso una mezcla de temor y fascinación. Algunos parecen participar activamente en la tarea, mientras que otros se limitan a contemplar la escena desde diferentes posiciones. Se aprecia un anciano barbado, sentado sobre las rocas, con una expresión serena y contemplativa. En primer plano, varios hombres desnudos o parcialmente vestidos yacen sobre el terreno, aparentemente agotados por el esfuerzo.
El cielo que ocupa gran parte del espacio superior es turbulento, con nubes de tonalidades azuladas y grises que sugieren un ambiente dramático y cargado de significado. Una figura alada, apenas visible en la esquina superior izquierda, podría representar una divinidad o un mensajero celestial, implicando una intervención sobrenatural en los acontecimientos.
La paleta cromática es rica y contrastada, con predominio de tonos terrosos en el terreno y las rocas, azules y grises en el cielo, y blancos y ocres en la construcción del muro. La luz incide sobre la figura central, resaltando su musculatura y enfatizando su papel como catalizador de la acción.
Más allá de la representación literal de un mito fundacional, esta pintura parece explorar temas relacionados con el poder de la música, la civilización y el trabajo colectivo. La imagen sugiere que la creación artística puede tener una fuerza transformadora capaz de alterar el orden natural y dar origen a nuevas estructuras sociales. La diversidad de las reacciones humanas ante este evento extraordinario invita a reflexionar sobre la naturaleza del progreso, la fe y la capacidad humana para asombrarse ante lo inexplicable. El contraste entre la figura heroica y los hombres exhaustos en el suelo podría interpretarse como una alegoría de la tensión inherente al proceso civilizatorio: el esfuerzo individual frente a la construcción colectiva, la inspiración divina frente al trabajo arduo. La presencia del anciano sugiere la transmisión del conocimiento y la sabiduría ancestral, mientras que las figuras infantiles simbolizan la esperanza en el futuro.