Alexander Roslin – Self-portrait
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta de colores es relativamente sobria: predominan los tonos oscuros en la vestimenta –un abrigo negro de cuello alto– contrastados con el brillo sutil que emana del encaje y la camisa blanca debajo. Esta yuxtaposición crea un juego de luces y sombras que modela las facciones, aportando volumen y realismo al retrato. La piel muestra una textura particular, con imperfecciones y tonalidades que sugieren una observación minuciosa y una representación honesta, más allá de la idealización.
El peinado, característico de la época, es voluminoso y elaborado, pero no excesivamente recargado; se percibe como un elemento distintivo de estatus social, aunque tratado con cierta naturalidad. La luz incide sobre el rostro desde un ángulo que resalta las arrugas alrededor de los ojos y la boca, insinuando una vida vivida y una cierta experiencia acumulada.
Más allá de la mera representación física, se intuye una búsqueda de introspección en esta obra. El gesto, aparentemente casual, podría interpretarse como una invitación a la reflexión sobre el propio ser. La mirada directa del retratado establece un vínculo con quien observa, generando una sensación de cercanía y confianza. La composición, aunque sencilla, transmite una impresión de solidez y equilibrio, reforzando la imagen de un hombre seguro de sí mismo y consciente de su posición en el mundo. El fondo oscuro contribuye a aislar la figura, concentrando la atención en su presencia y personalidad. Se sugiere una cierta modestia en la presentación, evitando elementos decorativos o simbólicos que pudieran distraer del retrato personal.