Mauritshuis – Thomas de Keyser - Portrait of Loef Vredericx (1590-1668) as an Ensign
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es cuidadosamente distribuida; una luz lateral ilumina el rostro y parte del pecho, resaltando los detalles de la piel y la textura de las telas. Esta técnica acentúa la solemnidad del momento y dirige la atención hacia el semblante del personaje, donde se percibe una expresión serena, aunque con un atisbo de determinación en la mirada.
El hombre viste un jubón ricamente bordado sobre una camisa de cuello alto, pantalones grises ajustados a la figura y medias blancas rematadas con zapatos negros adornados. Sobre sus hombros descansa un manto oscuro, posiblemente terciopelo, que añade un aire de distinción y misterio. Un sable cuelga de su costado, símbolo inequívoco de su rango militar o guardiaspersonales.
El elemento más significativo del retrato es la bandera que sostiene con una mano. Su diseño, con franjas horizontales en tonos crema, rojo y blanco, sugiere una identidad local o regional. La forma en que la sostiene, con un gesto firme pero no agresivo, implica responsabilidad y lealtad hacia su comunidad.
El fondo está construido sobre una arquitectura clásica, con una puerta de doble hoja flanqueada por pilastras decoradas con elementos heráldicos. Esta ambientación arquitectónica refuerza la idea de un individuo vinculado a las instituciones y al poder establecido. La disposición del espacio sugiere una transición entre el interior y el exterior, simbolizando quizás su papel como intermediario entre la sociedad civil y las autoridades.
En cuanto a los subtextos, se puede inferir que este retrato no es simplemente una representación física, sino un documento de identidad social y profesional. El personaje encarna valores como el honor, la lealtad y el servicio público. La meticulosa atención al detalle en la vestimenta y los accesorios sugiere una ostentación discreta de su estatus y riqueza. La bandera, más allá de ser un símbolo patriótico, podría representar su compromiso con la defensa de sus ideales y su comunidad. El retrato, en su conjunto, transmite una imagen de estabilidad, autoridad y pertenencia a una élite social y militar.