Camille Pissarro – Rolling Landscape in Winter. (1875)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, el terreno se presenta más detallado, con pinceladas rápidas que definen las formas de los arbustos y la hierba. A medida que el ojo avanza hacia el horizonte, la perspectiva se atenúa, difuminando los contornos y sugiriendo una inmensidad silenciosa. Se distinguen algunas construcciones modestas en la distancia, integradas discretamente en el paisaje, casi como si fueran extensiones naturales del terreno mismo.
La ausencia de figuras humanas acentúa la sensación de soledad y aislamiento que emana de la escena. No hay indicios de actividad humana; solo la naturaleza en su estado más austero y desolado. El cielo, con sus nubes pesadas y amenazantes, parece presidir el paisaje, imponiendo una sensación de quietud y permanencia.
La técnica pictórica es notable por su expresividad. Las pinceladas son visibles y vibrantes, transmitiendo la textura del terreno y la atmósfera brumosa. El uso limitado de colores intensos contribuye a crear un ambiente sombrío y reflexivo.
Subyace en esta representación una posible reflexión sobre el paso del tiempo y la transitoriedad de la vida. El invierno, como símbolo de decadencia y muerte, contrasta con la promesa implícita de la primavera que vendrá. El paisaje se convierte así en un espejo de las emociones humanas, invitando a la contemplación y al recogimiento interior. La obra evoca una sensación de nostalgia y melancolía, pero también de esperanza silenciosa ante la renovación inevitable de la naturaleza.