Francois Boucher – An Allegory Of Music
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En primer plano, dos figuras aladas, presumiblemente querubines, ocupan el centro de la atención. Uno de ellos, sentado sobre lo que parece ser un pliegue de tela azul y carmesí, sostiene un pergamino enrollado en su mano izquierda, mientras que con la derecha señala hacia una partitura musical desplegada a sus pies. La expresión de este querubín es curiosa; mezcla sorpresa e interés, como si estuviera descubriendo el significado del documento que presenta. El segundo ángel, situado ligeramente por encima y a la derecha, adopta una postura más activa, extendiendo su mano hacia el primero en un gesto que podría interpretarse como invitación o guía. Su rostro irradia una alegría contenida, casi juguetona.
La partitura musical, con sus notas cuidadosamente dibujadas, es un elemento central de la escena. Se encuentra sobre un montón de libros y otros papeles, lo que sugiere un ambiente de estudio o creación artística. Un gorrión posado en el borde de la partitura añade una nota de naturalismo a la composición, evocando la conexión entre la música y el mundo natural.
La paleta de colores es suave y delicada, dominada por tonos pastel: rosas, azules, verdes y dorados. Esta elección cromática contribuye a crear una atmósfera de ligereza y gracia, propia del rococó. La luz, difusa y uniforme, ilumina las figuras sin generar contrastes dramáticos, enfatizando la armonía general de la escena.
Subtextualmente, la obra parece explorar el origen o la inspiración de la música. Los querubines, mensajeros divinos, podrían representar la gracia celestial que impregna el arte musical. El pergamino y la partitura sugieren la transmisión del conocimiento y la creatividad, mientras que el gorrión simboliza la naturaleza como fuente de inspiración. La composición en su conjunto transmite una sensación de alegría, armonía y deleite estético, invitando al espectador a contemplar la belleza y el misterio de la música. El gesto de señalar hacia la partitura podría interpretarse como una invitación a descifrar los secretos que encierra la melodía.