Gustave Moreau – Moreau (20)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es rica y contrastante: predominan los tonos dorados y ocres en la figura celestial, que sugieren divinidad y triunfo, frente a una gama más oscura y turbia para el monstruo y el paisaje circundante. El fondo se diluye en un cielo brumoso, iluminado por una intensa luz que emana de una cruz roja, elemento central que refuerza la connotación religiosa de la obra.
El artista ha empleado una técnica precisa y detallada en la representación del ángel, con especial atención a los pliegues de sus ropajes y la expresión de su rostro, que denota determinación y fuerza. La criatura monstruosa, por el contrario, se presenta de forma más esquemática y grotesca, acentuando su condición de adversario sometido.
Más allá de la narrativa evidente de un combate entre el bien y el mal, la pintura sugiere una reflexión sobre la naturaleza del poder, la redención y la victoria espiritual. La caída de la corona implica una crítica a las ambiciones terrenales y una invitación a buscar valores superiores. El paisaje rocoso y accidentado en la base de la composición podría simbolizar los obstáculos y desafíos que se deben superar para alcanzar la salvación. La luz intensa, casi cegadora, enfatiza el carácter trascendente del evento representado, situándolo más allá del ámbito humano y dentro de una esfera divina. La postura dinámica de las figuras, con sus movimientos enérgicos y expresivos, contribuye a crear una atmósfera de tensión y dramatismo que cautiva al espectador.