Part 4 – Sofonisba Anguisciola (c.1530-1623) - Portrait of a young woman
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La joven se presenta con un atuendo lujoso que revela su posición social elevada. Un vestido de corte renacentista, con una intrincada trama geométrica en tonos ocres y dorados, cubre su torso. El escote, delicadamente adornado con encaje blanco, sugiere una elegancia contenida pero refinada. Los puños abullonados, también bordados con encaje, añaden un toque de opulencia a la vestimenta. Una cadena de perlas cae sobre el vestido, realzando su valor y sofisticación. La joyería es notable: un elaborado tocado adornado con piedras preciosas enmarca su rostro, mientras que un colgante similar resalta su cuello. Un anillo visible en su mano izquierda podría indicar un compromiso o matrimonio.
La expresión de la retratada es serena y ligeramente melancólica. Sus ojos, de color oscuro, miran directamente al espectador, transmitiendo una sensación de introspección y dignidad. No hay una sonrisa abierta; más bien, se aprecia una sutil curvatura en los labios que sugiere una reserva emocional. La luz incide sobre su rostro con suavidad, modelando sus facciones y resaltando la textura de su piel.
Más allá de la representación literal, el retrato parece sugerir un ideal de belleza femenina de la época: la virtud, la nobleza y la gracia. El cuidado en los detalles del atuendo y la joyería no solo denotan riqueza material, sino también una preocupación por la imagen pública y la presentación social. La pose, formal pero natural, sugiere una mujer consciente de su estatus y dispuesta a mostrarlo con discreción. La atmósfera general es de quietud y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre la identidad y el lugar de esta joven en la sociedad de su tiempo. El retrato, por tanto, trasciende la mera representación física para convertirse en un documento visual que encapsula valores culturales y sociales específicos.