Benozzo Gozzoli – Madonna and Child with Angels (Madonna dell Umilta)
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
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La obra presenta una escena íntima centrada en una figura femenina sentada, sosteniendo a un niño pequeño. La mujer viste ropas azules y rojas, con un manto que cae elegantemente sobre sus rodillas; su atuendo sugiere una posición elevada, posiblemente real o religiosa. El niño, de tez oscura, se aferra a ella con afecto, mientras ambos comparten una mirada directa hacia el espectador.
Un halo dorado rodea las cabezas de ambas figuras, indicando su santidad o importancia espiritual. El fondo es un elaborado tapiz dorado adornado con motivos florales y geométricos que enmarca la escena principal. Dos ángeles flotan sobre ellos, observando la interacción; sus expresiones son serenas y contemplativas. En la parte inferior del cuadro, otros dos ángeles tocan instrumentos musicales – una lira y un instrumento de cuerda similar a un violín –, creando una atmósfera de devoción y armonía celestial.
La composición es simétrica y jerárquica, con la figura materna y el niño como punto focal. La utilización extensiva del dorado no solo enfatiza su estatus divino sino que también evoca riqueza y trascendencia. El contraste entre las figuras claras y el fondo oscuro intensifica la atención sobre los personajes principales.
La representación de un niño de tez oscura en brazos de una figura femenina blanca podría interpretarse como una alusión a la universalidad del amor maternal o, posiblemente, como una referencia simbólica a la humildad y la aceptación de todas las personas independientemente de su origen. La presencia de los ángeles músicos refuerza el carácter sagrado de la escena y sugiere un momento de gracia divina. La mirada directa de la madre e hijo hacia el espectador establece una conexión personal e invita a la contemplación y la reflexión espiritual. El tapiz floral, rico en detalles, puede simbolizar el Paraíso o la belleza del reino celestial.