Giovanni Francesco Caroto – Nativity of Mary (altar of the Madonna in San Bernardino in Verona)
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el plano frontal, una mujer, presumiblemente la protagonista, reposa sobre un lecho cubierto de sábanas blancas y rojas. Sostiene en sus brazos a un infante, mientras un hombre, vestido con túnica marrón, se inclina hacia ellos con gesto protector. Alrededor de este núcleo familiar, una multitud de figuras atestigua la escena. Algunas, vestidas con elaboradas telas doradas y blancas, parecen ofrecer ofrendas o bendiciones. Una mujer, en particular, extiende su mano con un gesto que podría interpretarse como una presentación o consagración. La disposición de estas figuras sugiere una atmósfera de reverencia y solemnidad. Un pequeño perro se encuentra a los pies del lecho, añadiendo un toque de cotidianidad a la escena sagrada.
El paisaje al fondo introduce una dimensión adicional a la narración. Se vislumbra una ciudad amurallada con una procesión que avanza hacia ella. Esta representación podría simbolizar el reconocimiento público o la aceptación divina del evento central. La distancia entre este paisaje y los personajes principales acentúa su carácter de testimonio lejano, casi como un presagio o una confirmación externa.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: dorados, ocres y rojos dominan la composición, enfatizando el carácter noble y divino de los protagonistas. La luz, aunque difusa, ilumina con especial intensidad a la mujer y al niño, focalizando su importancia dentro del relato.
En cuanto a subtextos, se percibe una clara intención de representar un evento trascendental, posiblemente un nacimiento o una presentación religiosa. El gesto de la mujer que extiende la mano sugiere una ofrenda o consagración, lo cual podría indicar la dedicación de este niño a una función divina. La presencia del perro, aunque aparentemente trivial, introduce un elemento de humanidad y realismo en la escena sagrada. El paisaje urbano distante, con su procesión, refuerza la idea de que el evento central tiene implicaciones más amplias, extendiéndose más allá del ámbito doméstico para alcanzar a una comunidad entera. La composición, en su conjunto, transmite una sensación de devoción, solemnidad y celebración.