Johann Zoffany – Miss Anne Gore as a Savoyarde
Ubicación: Private Collection
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El vestido, de tonalidades rosadas y azules, se ajusta a la silueta femenina, resaltando su figura sin caer en la ostentación. Un chal de seda blanca, drapeado sobre sus hombros, añade una nota de elegancia y sofisticación al conjunto. La joven sostiene un instrumento musical – presumiblemente una guitarra o un laúd – con una pose que denota familiaridad y destreza.
El fondo del retrato es complejo y sugerente. A la izquierda, se vislumbra una densa vegetación, probablemente bosque alpino, pintada con pinceladas sueltas y vibrantes que sugieren profundidad y misterio. A la derecha, un paisaje montañoso se extiende bajo un cielo crepuscular, bañado en tonos pastel de rosa y naranja. En primer plano, a los pies de la joven, se aprecia una representación esquemática de un perro, posiblemente un levrijo o galgo, que añade un elemento de dinamismo y naturalidad a la composición.
La elección del atuendo savoyardo sugiere una idealización de la vida rural y pastoril, un tema recurrente en el arte del siglo XVIII como símbolo de pureza, inocencia y conexión con la naturaleza. El instrumento musical implica una afición por las artes y la música, atributos que se asocian a menudo con la educación refinada y los pasatiempos de la clase alta. La presencia del perro refuerza esta imagen bucólica y añade un toque de encanto y familiaridad.
En términos subtextuales, el retrato podría interpretarse como una representación de la feminidad idealizada de la época: virtuosa, educada, conectada con la naturaleza y capaz de apreciar las artes. La pose relajada y la expresión serena sugieren una confianza interior y un dominio de sí misma que eran altamente valorados en las mujeres de la alta sociedad. El contraste entre el atuendo tradicional y los elementos de elegancia y sofisticación sugiere una tensión entre la imagen pública y la identidad privada, una característica común en los retratos de época. La escena evoca una atmósfera de tranquilidad y armonía, invitando al espectador a contemplar la belleza y la gracia de la joven representada.