Jan Brueghel the Younger – Christ in the House of Martha and Mary
Ubicación: Private Collection
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La mujer a su izquierda, ataviada con un vestido verde oscuro y un delantal blanco, se presenta en una postura activa, extendiendo la mano como para argumentar o explicar algo. Su expresión es tensa, casi desafiante. La otra mujer, sentada a su derecha, está absorta en la lectura de un libro, inclinando ligeramente la cabeza con una actitud contemplativa y serena. Viste un rico manto naranja que contrasta con el verde del vestido de su hermana.
El suelo está salpicado de peces, junto a otros animales: un perro, un gato y varias aves diseminadas por el espacio. La presencia de estos animales añade una dimensión de cotidianidad y abundancia a la escena. Un canario enjaulado se encuentra cerca de la mujer que lee, mientras que un loro posa sobre una jaula ornamentada con flores.
El fondo del cuadro está dominado por un paisaje bucólico: árboles frondosos, un estanque o fuente, y un cielo azul salpicado de nubes. A lo lejos, se vislumbra una figura masculina observando desde una ventana, añadiendo una capa de misterio a la composición. La arquitectura que enmarca la escena es sólida y bien definida, con una escalera visible que sugiere una conexión entre los diferentes niveles del espacio.
Subtextualmente, la pintura parece explorar el conflicto entre la acción y la contemplación, el deber y el placer espiritual. El gesto del hombre central podría interpretarse como una crítica a la preocupación excesiva por las tareas domésticas (representadas por la mujer que intenta atenderlo) en detrimento de la escucha atenta a la palabra divina (encarnada por la mujer que lee). La abundancia de peces, un símbolo recurrente en el arte cristiano, alude posiblemente a la provisión divina y a la necesidad de priorizar lo espiritual sobre lo material. La presencia de los animales domésticos refuerza la idea de una escena familiar y cotidiana, pero también introduce elementos simbólicos relacionados con la domesticación y el control. La figura observadora desde la ventana podría representar un narrador o un testigo silencioso del acontecimiento que se desarrolla. En conjunto, la obra invita a la reflexión sobre las prioridades humanas y la búsqueda del equilibrio entre los deberes terrenales y la conexión espiritual.