Hans Makart – die funf sinne geschmack
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El entorno que rodea a la figura es denso y oscuro, construido sobre una base de vegetación exuberante y sombría. Se distinguen flores rojas y amarillas dispersas entre las hojas, pero permanecen difusas, casi integradas en la penumbra general. En la parte superior del cuadro, se vislumbra una profusión de frutos o bayas de un color anaranjado intenso, que parecen ser el objeto de su deseo.
La iluminación es desigual y dirigida principalmente hacia la figura femenina, resaltando sus contornos y creando un juego de luces y sombras que acentúa su sensualidad. La oscuridad del fondo contribuye a aislarla, enfatizando su individualidad y su conexión con la naturaleza circundante.
Más allá de una simple representación de la belleza física, esta pintura parece explorar temas relacionados con el deseo, la tentación y la búsqueda de placer sensorial. El acto de alcanzar los frutos puede interpretarse como una metáfora de la aspiración a algo inalcanzable o prohibido. La desnudez de la figura sugiere una vulnerabilidad inherente, pero también una conexión directa con la naturaleza y sus instintos primarios. La composición vertical refuerza la idea de un anhelo que se extiende hacia arriba, más allá de los límites visibles. El conjunto evoca una atmósfera de misterio y erotismo contenido, invitando a la reflexión sobre la complejidad de las emociones humanas y su relación con el mundo natural.