Pawel Kowalewsky – Переправа через Дунай. 1880. Холст, масло
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El río Domina la mayor parte del espacio pictórico. La luz tenue y difusa sugiere una atmósfera brumosa, que atenúa los detalles distantes y contribuye a una sensación general de melancolía o solemnidad. En el centro, se desarrolla el cruce propiamente dicho: un flujo constante de jinetes y soldados a pie se desplazan sobre las balsas improvisadas. La disposición es meticulosa; la formación militar se mantiene incluso en este contexto inestable y precario.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos, grises y azules apagados, que refuerzan el carácter austero de la escena. Los uniformes militares, aunque delineados con cierta precisión, carecen de brillo o ostentación; se integran en la atmósfera general de sobriedad.
Más allá del plano inmediato del cruce, se vislumbra una línea difusa en el horizonte, que podría interpretarse como otra orilla o simplemente como un límite visual. Esta lejanía acentúa la sensación de vastedad y la naturaleza transitoria del evento representado.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de deber, sacrificio y la implacabilidad de las circunstancias históricas. La laboriosa preparación de las balsas sugiere una guerra que exige soluciones pragmáticas y recursos limitados. La disciplina militar, contrastada con la sencillez de los campesinos que ayudan en el cruce, podría aludir a una tensión entre la autoridad centralizada y la población rural. El río mismo, como elemento natural dominante, simboliza un obstáculo a superar, una frontera física y quizás también simbólica. La ausencia de expresiones emocionales evidentes en los rostros de los soldados sugiere una resignación estoica ante el destino que les aguarda al otro lado del agua. En definitiva, la pintura evoca una atmósfera de transición y anticipación, dejando al espectador con una sensación de incertidumbre sobre lo que le espera a estos hombres tras cruzar el río.