Vasily Kandinsky – Various incidents
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A la izquierda, destaca una forma ovoide de contornos suaves, dominada por tonos rosados y azules, que se extiende hacia afuera con una especie de apéndice alargado y ondulante. Esta figura parece irradiar movimiento, aunque carece de un punto focal claro. A su alrededor, se dispersan otras formas: cilindros truncados, rectángulos redondeados, y lo que podrían interpretarse como fragmentos de figuras humanas estilizadas.
El centro de la obra está poblado por una multiplicidad de elementos aparentemente inconexos. Se distinguen diagramas esquemáticos, casi técnicos, junto a formas más abstractas que evocan tanto objetos cotidianos como entidades indefinibles. La repetición de un motivo en forma de U introduce una nota de misterio y quizás, de simbolismo oculto.
La paleta cromática es rica pero controlada: azules, rosas, amarillos, rojos y blancos se combinan con una armonía inesperada, evitando la confrontación directa entre colores primarios. Las líneas, a menudo delgadas y angulosas, trazan conexiones sutiles entre las formas, sugiriendo relaciones implícitas que desafían una interpretación simplista.
La ausencia de perspectiva tradicional y la superposición constante de elementos crean una sensación de simultaneidad y atemporalidad. No se trata de una representación del mundo visible, sino más bien de una exploración interna de ideas, emociones o sensaciones. La obra parece sugerir un universo fragmentado, donde los objetos y las experiencias coexisten en un estado de flujo perpetuo.
Subyacentemente, la pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la naturaleza de la percepción y el lenguaje. Los diagramas esquemáticos podrían aludir a sistemas de conocimiento o códigos de comunicación que se desmoronan ante la complejidad del mundo interior. La yuxtaposición de formas orgánicas e inorgánicas sugiere una tensión entre lo natural y lo artificial, entre la espontaneidad y la estructura. En definitiva, el autor nos presenta un paisaje onírico donde la lógica cede paso a la intuición y la imaginación se libera de las ataduras de la realidad.