Gustave Caillebotte – Yerres, Soldiers in the Woods
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, se distinguen figuras humanas vestidas con uniformes militares. Uno de ellos, situado a la derecha, permanece de pie, su postura rígida y atenta sugiriendo vigilancia o anticipación. Más allá, en una posición más baja y aparentemente relajada, un soldado aparece tendido sobre el suelo, con un atuendo rojo que contrasta con los tonos verdes y marrones del entorno. La presencia de un arma apoyada cerca de él implica una situación de posible combate o al menos, de guardia.
El fondo se revela como un espacio más abierto, donde se intuyen otras figuras militares, aunque su identificación es difícil debido a la distancia y la penumbra. Una ligera columna de humo, visible en el centro del plano medio, podría indicar una fogata reciente o algún tipo de actividad militar en curso. La trayectoria de un camino sinuoso sugiere una ruta de acceso al interior del bosque, invitando a la imaginación a completar la narrativa que se presenta.
La pincelada es suelta y expresiva, con una marcada libertad en el manejo de los colores. Esta técnica contribuye a crear una sensación de inmediatez y espontaneidad, como si el artista hubiera capturado un instante fugaz de la vida militar en un entorno natural.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la guerra, la vigilancia y la espera. La yuxtaposición de la calma del bosque con la presencia de soldados sugiere una intrusión de la actividad humana en un espacio natural, generando una tensión latente. La postura relajada de uno de los soldados contrasta con la actitud alerta del otro, insinuando quizás diferentes estados de ánimo o roles dentro del grupo militar. La columna de humo y el camino sinuoso sugieren un viaje incierto y posiblemente peligroso que se avecina. En general, la pintura evoca una atmósfera de incertidumbre y anticipación, dejando al espectador con preguntas sobre lo que ha ocurrido antes y lo que está por venir.