Enrico Albricci – Jael shows Sisera dead to Barac
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
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El guerrero muerto se encuentra tendido sobre lo que parecen ser restos de una batalla: armas dispersas, un carro volcado y fragmentos de armadura sugieren un conflicto reciente y violento. La posición del cuerpo es desoladora, enfatizando la derrota absoluta. La mujer parece estar sobre él, literalmente y figurativamente, reclamando una victoria.
El hombre que recibe esta presentación se muestra con una postura de sorpresa contenida, su mano extendida en un gesto ambiguo; podría ser de asombro, incredulidad o incluso una orden silenciosa. Su armadura sugiere autoridad militar, pero su expresión revela una mezcla de emociones difíciles de descifrar completamente.
El fondo del cuadro es notablemente contrastante con la escena principal. Un paisaje bucólico se extiende tras los personajes: árboles frondosos, un cielo despejado y una atmósfera serena que contrasta fuertemente con la brutalidad de la muerte representada en primer plano. Esta yuxtaposición podría sugerir una reflexión sobre el contraste entre la guerra y la paz, o quizás aludir a una promesa de restauración tras la violencia.
La luz juega un papel crucial en la composición. Ilumina principalmente a los personajes centrales, resaltando sus rostros y gestos, mientras que las áreas más oscuras del fondo contribuyen a crear una sensación de profundidad y misterio. La sombra proyectada por el árbol a la izquierda intensifica la atmósfera dramática y dirige la mirada hacia el centro de la escena.
Subtextualmente, la obra plantea interrogantes sobre el poder femenino, la naturaleza de la victoria y las consecuencias de la guerra. La mujer no es presentada como una simple ejecutora, sino como una figura con agencia propia, que presenta un acto decisivo a una autoridad masculina. La quietud del guerrero muerto simboliza la derrota de la fuerza bruta frente a la astucia o la determinación. El paisaje en el fondo podría interpretarse como una esperanza de redención y reconstrucción tras el conflicto. La escena evoca temas de justicia, venganza y el ciclo incesante de la violencia.