Jusepe de Ribera – #23254
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre, vestido con una armadura ricamente decorada y adornada con plumas rojas en su sombrero, irradia autoridad y nobleza. Su rostro, aunque no exento de cierta severidad, denota determinación y un porte digno. En la mano izquierda sostiene lo que parece ser un bastón o cetro, símbolo de poder y liderazgo.
El fondo difuso, con una atmósfera brumosa y la sugerencia de un paisaje marino distante, contribuye a enfatizar la figura principal. La paleta de colores es dominada por tonos terrosos y grises, contrastados por el blanco del caballo y los toques vibrantes del rojo en la indumentaria. Esta combinación cromática refuerza la sensación de solemnidad y grandeza.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece aspirar a transmitir un mensaje sobre la legitimidad del poder y la imagen idealizada del gobernante. La figura ecuestre, una iconografía recurrente en el arte de la época, simboliza el control sobre el territorio y la capacidad de liderazgo militar. El caballo blanco, tradicionalmente asociado con la pureza y la victoria, acentúa aún más esta idea.
La composición general sugiere un intento de inmortalizar al retratado como una figura heroica y poderosa, destinada a inspirar respeto y lealtad en sus súbditos. La técnica pictórica, aunque no exenta de cierta rigidez, revela un dominio del claroscuro que contribuye a modelar las figuras y a crear una sensación de volumen y realismo. En definitiva, la obra se presenta como un retrato oficial con intenciones propagandísticas, diseñado para consolidar el poder y la imagen pública del retratado.