Jan Brueghel The Elder – Flowers in a Blue Vase
Ubicación: Museum of Art History, Vienna (Kunsthistorisches Museum).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En esta composición floral, la atención se centra inmediatamente en la exuberancia y la densidad del ramo. Una profusión de flores diversas emerge de un jarrón azul esmaltado, creando una cascada visual que ocupa casi todo el espacio pictórico. Se distinguen tulipanes, con sus formas elegantes y colores vibrantes – rojos intensos, amarillos luminosos y tonos pastel– junto a delicadas iris, peonías rosadas y pequeñas flores silvestres de blanco inmaculado. La variedad botánica es considerable, sugiriendo una intención de representar la riqueza y diversidad del mundo natural.
El jarrón, de un azul profundo adornado con motivos decorativos que parecen evocar escenas mitológicas o paisajes bucólicos, se presenta como el punto focal estable en medio de esta explosión cromática. Su posición sobre una mesa de madera oscura, salpicada por pétalos caídos, refuerza la sensación de transitoriedad y fragilidad inherente a la belleza floral. La presencia de estos pétalos dispersos alude a la inevitabilidad del declive y la decadencia, introduciendo un elemento melancólico en la escena.
El fondo oscuro, casi negro, actúa como un telón que realza el brillo y la intensidad de los colores del ramo. Esta ausencia de detalles contextuales concentra la mirada en la representación de las flores, elevándolas a objetos de contemplación estética pura. La inclusión de dos mariposas, apenas perceptibles en la parte superior, añade una dimensión adicional: sugieren movimiento, ligereza y una conexión con el entorno exterior.
Más allá de su valor ornamental, esta pintura puede interpretarse como una reflexión sobre la fugacidad de la vida y la belleza efímera. La opulencia del ramo contrasta con la conciencia implícita de su eventual desaparición, evocando temas recurrentes en la iconografía floral: el memento mori, la transitoriedad de la existencia humana y la importancia de apreciar los momentos presentes. El jarrón, a pesar de su aparente estabilidad, también puede verse como un símbolo de contención, una barrera que intenta frenar el proceso natural de descomposición, aunque sin éxito. La composición en su conjunto invita a la reflexión sobre la relación entre la belleza, la vida y la muerte.