Part 4 Louvre – Jean-Baptiste Oudry -- The Dance
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En la parte inferior, dos figuras danzan con gracia. El hombre, ataviado con un traje azul celeste y medias blancas, parece liderar el baile, mientras que la mujer, vestida con un vestido blanco vaporoso, lo sigue con elegancia. Sus gestos sugieren una coreografía sencilla pero refinada, propia de los salones aristocráticos del siglo XVIII. La postura de ambos, ligera y despreocupada, transmite una sensación de alegría y vitalidad.
Un grupo adicional de personajes se encuentra ligeramente alejado, observando la danza desde una posición elevada. Entre ellos, se distingue un músico que acompaña la escena con su instrumento, probablemente un clavecín o un órgano portátil. La presencia de estos espectadores refuerza la idea de un evento social organizado y controlado.
En el centro superior, suspendido en el aire, se aprecia un medallón ovalado rodeado de una guirnalda floral. Dentro del medallón, una figura femenina, posiblemente una ninfa o una musa, parece flotar sobre un fondo azul celeste. Esta imagen evoca la mitología clásica y añade un elemento de idealización a la composición general.
La estructura ornamental que enmarca toda la escena, con sus volutas florales y motivos decorativos, acentúa el carácter lujoso y refinado del conjunto. Los adornos dorados contrastan con el fondo rosado pálido, creando una sensación de opulencia y sofisticación.
Subtextualmente, la obra parece celebrar la danza como un arte cortesano, símbolo de elegancia, gracia y distinción social. El paisaje bucólico sugiere una escapada del rigor de la vida urbana, un refugio donde se puede disfrutar de los placeres de la vida en compañía de amigos y familiares. La presencia de la figura mitológica en el medallón superior alude a la conexión entre el arte terrenal y lo divino, sugiriendo que la danza es una forma de trascender la realidad cotidiana. En definitiva, la pintura captura un momento de felicidad y armonía en un contexto social privilegiado.