Part 4 Louvre – Jean-Baptiste Regnault (1754-1829) -- Socrates Dragging Alcibiades from the Arms of Voluptuous Pleasure
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el centro, un joven de cabellos rojizos es sostenido con firmeza por la mano de un hombre mayor, de barba canosa y vestimenta sencilla pero digna. El gesto del anciano es imperativo; su brazo se extiende para alejar al joven de una mujer yacente sobre un lecho ricamente adornado. La mujer, desnuda y de piel clara, reacciona con visible angustia a la interrupción, cubriéndose los oídos como si intentara bloquear el sonido del conflicto que la rodea. A su lado, otra figura femenina, también recostada en el lecho, observa la escena con una expresión de sorpresa y aparente consternación.
La iluminación es teatral, resaltando las figuras principales y creando fuertes contrastes entre luces y sombras. El anciano se encuentra bañado por una luz más intensa, enfatizando su papel como figura moralmente superior. La paleta cromática es rica en tonos cálidos – dorados, rojos, ocres – que sugieren opulencia y sensualidad, contrastando con el azul sobrio de la túnica del anciano.
El lecho, cubierto por un dosel carmesí, se convierte en el foco de la escena, simbolizando quizás los placeres terrenales y la tentación. Los pétalos esparcidos sobre el suelo y la presencia de una ánfora rota sugieren una atmósfera de desenfreno interrumpida abruptamente. La disposición de los cuerpos transmite una sensación de urgencia y conflicto: el joven se resiste a ser separado, la mujer manifiesta su descontento, mientras que el anciano parece decidido a imponer su voluntad.
Subyacentemente, la pintura plantea interrogantes sobre la virtud, la tentación y la influencia moral. El anciano podría interpretarse como una figura paterna o un mentor, intentando guiar al joven por un camino más virtuoso, alejándolo de los peligros del placer desenfrenado. La escena sugiere una lucha entre el deseo carnal y la razón, entre la indulgencia y la moderación. La expresión de los personajes revela una complejidad emocional que invita a la reflexión sobre las consecuencias de nuestras elecciones y la importancia de la guía moral en la vida humana. El uso del espacio arquitectónico clásico refuerza la idea de un conflicto atemporal, relevante para todas las épocas.