Joaquin Sorolla y Bastida – #26461
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es rica y cálida; predominan los tonos ocres, dorados y rojizos en la tierra y la vegetación cercana, contrastando con el azul intenso del agua que ocupa gran parte de la superficie pictórica. El cielo, aunque difuso, se percibe como un espacio abierto bajo una luz suave y matizada.
La pincelada es suelta y expresiva, evidenciando una búsqueda de capturar la impresión visual inmediata más que una representación detallista. Las formas se diluyen en el ambiente, sugiriendo movimiento y transitoriedad. Se aprecia una cierta imprecisión en los contornos, lo cual contribuye a la sensación general de inmediatez y espontaneidad.
Más allá de la descripción literal del paisaje, la pintura parece sugerir una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza. La presencia de la edificación fortificada, aunque distante, introduce un elemento de intervención humana en un entorno natural aparentemente prístino. Esta yuxtaposición podría interpretarse como una alusión a la historia, al poder o a la fragilidad de las construcciones humanas frente a la inmensidad del paisaje.
La atmósfera serena y luminosa invita a la contemplación y evoca una sensación de calma y quietud. No obstante, la pincelada enérgica y el juego de luces y sombras sugieren también una vitalidad subyacente, un pulso interno que anima al paisaje. En definitiva, se trata de una obra que trasciende la mera representación visual para adentrarse en una exploración más profunda del espíritu del lugar.