Joaquin Sorolla y Bastida – Gardens of the Alcazar of Seville
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El jardín se presenta como un espacio exuberante, delimitado por una barrera vegetal densa y variada en tonalidades verdes. Se intuyen matices ocres y amarillos que indican la presencia de plantas con follaje otoñal o incluso la luz del sol filtrándose entre las hojas. La vegetación es abundante y se organiza en capas, creando una sensación de profundidad.
En el fondo, se vislumbra una arquitectura de clara inspiración mudéjar: arcos lobulados, paredes albas y elementos decorativos que evocan un pasado histórico rico en influencias culturales. La construcción parece elevarse sobre un terreno más elevado, lo que acentúa su monumentalidad y la distancia con el jardín.
La paleta cromática es cálida, dominada por tonos ocres, amarillos, verdes y marrones. El uso de pinceladas sueltas y vibrantes contribuye a una atmósfera luminosa y dinámica. La luz parece provenir desde un punto alto, iluminando selectivamente ciertas áreas del jardín y creando contrastes que resaltan la textura de las plantas y la arquitectura.
Más allá de la mera representación de un paisaje, esta pintura sugiere una reflexión sobre el paso del tiempo, la belleza efímera de la naturaleza y la persistencia de la memoria histórica. El árbol desnudo podría simbolizar la decadencia o la renovación, mientras que la arquitectura en el fondo representa la permanencia de las tradiciones y la herencia cultural. El jardín mismo se convierte en un espacio de encuentro entre lo natural y lo artificial, lo efímero y lo eterno. Se percibe una cierta melancolía inherente a la escena, una evocación nostálgica de un pasado idealizado.