Joaquin Sorolla y Bastida – Valencian Farmhouse
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un pequeño alero proyecta sombra sobre una zona pavimentada o adoquínada, cuya superficie se difumina en la penumbra. A lo largo de la parte superior del muro, se extiende una hiedra con hojas verdes que aportan un contraste cromático y vitalidad a la escena. Esta vegetación parece invadir el espacio construido, insinuando una relación simbiótica entre la naturaleza y la edificación humana.
Una ventana rectangular, situada en el centro de la composición, es el punto focal principal. La luz tenue que entra por ella ilumina parcialmente un alféizar adornado con macetas azules y blancas, cuyo diseño floral aporta un toque de delicadeza a la robustez del entorno. Una toalla amarilla cuelga de una barandilla, indicando la presencia humana aunque esta no sea visible directamente.
La atmósfera general es de quietud y melancolía. La paleta de colores apagados y la pincelada suelta contribuyen a crear una sensación de nostalgia y evocación de un pasado rural idealizado. El autor parece interesado en captar la belleza efímera del entorno, no tanto en su representación literal, sino más bien en transmitir una impresión sensorial y emocional.
Subyace una reflexión sobre el tiempo y la decadencia. El deterioro del muro, la hiedra que lo invade, sugieren un proceso de abandono o transformación gradual. Sin embargo, esta misma degradación es también fuente de belleza, pues revela la historia y la autenticidad del lugar. La presencia de los elementos domésticos – las macetas, la toalla – insinúan una vida cotidiana sencilla y arraigada en el entorno rural, pero sin mostrarla explícitamente, dejando espacio a la imaginación del espectador. La pintura invita a contemplar la belleza que reside en lo ordinario y en la transitoriedad de las cosas.