Orest Adamovich Kiprensky – Dreamer. 1826-27 Oil on canvas. Tver
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
Стилистические и технико-технологические признаки "Мечтательницы" не дают основания сохранить за нею авторство Кипренского.
Сотрудник галереи М. М. Железнова, приводя веские доказательства, автором картины называет А. В. Тыранова. Источник: ГРМ, Каталог, 1988г.
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se articula alrededor de tonos oscuros y terrosos – verdes profundos en el vestido, marrones en los fondos –, con contrastes marcados por la piel pálida de la joven y el rojo sutil de sus labios. La luz incide principalmente sobre su rostro, acentuando la expresión melancólica y la delicadeza de sus facciones. La técnica pictórica es notablemente detallada; se aprecia en la minuciosidad con que se ha representado la textura del tejido, las hebras del cabello y los matices de la piel.
En su mano derecha sostiene un libro abierto, aunque este parece secundario a su estado anímico. No lo mira, ni interactúa con él; es más bien un accesorio, una posible fuente de inspiración o un objeto que acompaña su soledad intelectual. La pose, con el codo apoyado en la mejilla y la mano cubriendo parcialmente la boca, refuerza la idea de una reflexión íntima, casi dolorosa.
El fondo indefinido contribuye a crear una atmósfera de misterio y aislamiento. No se distinguen elementos concretos que puedan situar a la joven en un lugar específico; el espacio parece diluirse, concentrando la atención exclusivamente sobre su figura y su expresión.
Subyace en esta pintura una sensación de anhelo, de búsqueda interior. La joven no parece estar simplemente soñando, sino más bien enfrentándose a una realidad compleja o a una idea que le resulta difícil de asimilar. La obra evoca un sentimiento de vulnerabilidad y sensibilidad, sugiriendo una conexión con el mundo emocional y espiritual más allá de lo tangible. Se intuye una historia personal, un conflicto interno que permanece velado al espectador, invitándolo a la especulación y a la empatía.