Hieronymus Bosch – The Seven Deadly Sins and the Four Last Things - Pride (workshop or follower)
Ubicación: Prado, Madrid.
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Comentarios: 1 Ответы
APOCALÍPTICA
Resolver ecuaciones con un conjunto
de variables excesivas, ¿cómo?
El texto del Apocalipsis, en el que
se concentra una oscuridad tan densa de símbolos.
Las ecuaciones de esos sellos: abiertos...
Bueno... ve y mira... Concentrada en la oscuridad
la materia y lo cotidiano,
el jugo de la vida. No entenderé mucho.
Campos y prisiones, guerras, ejecuciones,
tierra negra, devastada.
El camino hacia la luz está lleno de basura, ¿verdad?
¿Para eso hemos nacido?
Por otro lado, un sello diferente se abre,
y bajo el quinto, la sangre se endurece...
Los justos, asesinados por Cristo,
serán vestidos con amor blanco.
¿Qué sello trae la iluminación?
... bestias, tanques, el vuelo de aviones,
las gotas de bombas, la caída del gobernante.
Agua amarga. Y miel amarga.
Jinetes terribles galoparon,
y nosotros vivimos sin notarlos.
La apertura del sello lleva a la verticalidad.
¿Es comprensible este verso?
La luz de la verticalidad: la luz
añade paz al mundo inferior. Sufrid.
Quizás comprenderéis las señales. Esto
se convertirá en una claridad necesaria para el camino.
No se puede comentar Por qué?
La obra presenta una escena interior que se desarrolla en lo que parece ser una habitación burguesa o noble, a juzgar por los objetos y el mobiliario. El foco principal es una figura femenina de espaldas al espectador, absorta en su propia imagen reflejada en un espejo colocado sobre un mueble elaborado. La mujer viste ropas relativamente sencillas, aunque de buena calidad, en tonos rojizos y marrones; sin embargo, la atención se dirige inmediatamente a la gran cofia blanca que cubre su cabeza, casi ocultando sus rasgos faciales.
El mueble donde se encuentra el espejo es robusto, decorado con detalles tallados y rematado por objetos metálicos brillantes – posiblemente cántaros o recipientes ceremoniales– que sugieren un cierto estatus social. A la izquierda de la figura, vemos una pequeña mesa con un florero y lo que parece ser una fruta, mientras que a su derecha se observa un brasero encendido, con un gato sentado cerca. La ventana lateral ilumina parcialmente el espacio, revelando un paisaje exterior difuso.
La inscripción en la parte inferior, escrita en caracteres góticos, es fundamental para comprender la intención de la obra. El término superbia (soberbia) indica que la escena no representa simplemente un acto cotidiano de vanidad, sino una alegoría del pecado capital. La mujer, al contemplarse obsesivamente en el espejo, se entrega a la auto-admiración y al narcisismo, desconectándose de las realidades externas y elevando su propia imagen por encima de todo lo demás.
La composición es deliberadamente austera y simétrica, con una marcada atención al detalle en los objetos que rodean a la figura central. El uso de colores terrosos y apagados contribuye a crear una atmósfera introspectiva y melancólica. La luz tenue y el encuadre cerrado refuerzan la sensación de aislamiento y claustrofobia.
Subtextualmente, la pintura advierte sobre los peligros de la vanidad y la soberbia, considerados pecados graves en la tradición cristiana. El espejo se convierte en un símbolo de la ilusión y la auto-engaño, mientras que el gato, a menudo asociado con la sensualidad y la independencia, podría representar las tentaciones carnales que alimentan el pecado. La habitación cerrada y los objetos lujosos sugieren una vida dedicada al placer y la ostentación, en detrimento de la virtud y la espiritualidad. El reflejo distorsionado o incompleto en el espejo también puede interpretarse como una representación de la percepción subjetiva de la realidad y la fragilidad de la belleza terrenal.