Nicolaes Maes – Portrait of middle-aged lady in half figure
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La mujer mira directamente al frente, con una expresión serena y ligeramente melancólica. Sus ojos, aunque pequeños, transmiten una sensación de introspección y quizás un cierto cansancio. La boca está cerrada, sin rastro de sonrisa, lo que contribuye a la atmósfera de quietud y dignidad que emana el retrato.
El atuendo es característico del período al que pertenece la obra: un vestido oscuro, posiblemente de terciopelo o lana, con un cuello alto adornado con encaje blanco. Un delicado collar de perlas rodea su cuello, añadiendo un toque de elegancia y refinamiento. Los pendientes, discretos pero presentes, complementan el conjunto. El cabello, peinado en rizos que enmarcan el rostro, está recogido a los lados, siguiendo la moda de la época.
La iluminación es suave y uniforme, sin contrastes dramáticos. La luz incide principalmente sobre el rostro y el cuello, resaltando las sutiles texturas de la piel y del encaje. Se aprecia una meticulosa atención al detalle en la representación de los rasgos faciales, especialmente en la descripción de las arrugas finas que rodean los ojos y la boca, testimonio del paso del tiempo.
Más allá de la mera representación física, el retrato sugiere una reflexión sobre el estatus social y la identidad femenina. La postura erguida, la mirada directa y el atuendo elegante denotan un cierto poderío y pertenencia a una clase privilegiada. Sin embargo, la expresión melancólica y la ausencia de alegría en su rostro podrían interpretarse como una alusión a las limitaciones impuestas a las mujeres en esa época, o quizás como una introspección sobre los desafíos inherentes a la vida adulta. La sobriedad general del retrato refuerza esta impresión de dignidad contenida y un cierto peso emocional. El fondo oscuro, casi absorbente, podría simbolizar el misterio que rodea la figura femenina, invitando al espectador a imaginar su historia personal y sus pensamientos más íntimos.