Élisabeth Louise Vigée Le Brun – Stanislas-Auguste Poniatowski, roi de Pologne
Ubicación: Palace of Versailles (Château de Versailles), Paris.
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El hombre exhibe un atuendo formal y ostentoso: un abrigo de terciopelo rojo adornado con pieles blancas, posiblemente lirón o marta, sobre una camisa blanca de encaje y un cuello alto cubierto por una banda azul decorada con motivos florales. La meticulosa atención al detalle en la representación de las texturas – el brillo del terciopelo, la suavidad de la piel, la delicadeza del encaje – sugiere una intención de mostrar riqueza y poder.
El rostro es el punto focal principal. Se aprecia un semblante sereno, con una expresión que mezcla cierta melancolía con dignidad. Las líneas de expresión son evidentes, marcando los años vividos y sugiriendo una vida llena de responsabilidades. El cabello, peinado en la moda de la época, es blanco y cuidadosamente dispuesto, aunque se percibe un ligero desorden que podría interpretarse como una concesión a la naturalidad o incluso como un indicio de cansancio.
La mirada del retratado está dirigida ligeramente hacia arriba y a un lado, evitando el contacto directo con quien observa la pintura. Este gesto puede interpretarse como una muestra de modestia, pero también como una forma de distanciarse, de mantener una cierta reserva propia de la alta posición social.
Subtextualmente, la obra transmite una sensación de autoridad y experiencia. La paleta de colores, dominada por el rojo intenso del abrigo y el azul vibrante del cuello, evoca nobleza y poder real. El fondo oscuro contribuye a crear un ambiente de solemnidad y misterio, sugiriendo que el retratado es una figura importante con un pasado complejo. La composición general, aunque formal, no carece de cierta humanidad; la expresión facial y los detalles del atuendo revelan un hombre marcado por el tiempo, pero aún imbuido de una presencia imponente. Se intuye una historia detrás de esa mirada, una vida dedicada a responsabilidades que pesan sobre sus hombros.