Élisabeth Louise Vigée Le Brun – Anne Catherine Le Preudhomme de Chatenoy, Comtesse de Verdun
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La modelo se presenta de perfil ligeramente girado hacia el espectador, lo que permite una conexión directa a través de su mirada. Su expresión es serena y algo melancólica; no hay una sonrisa abierta, sino más bien una sutil suavización de los labios que sugiere introspección o quizás un leve pesar. La palidez de su piel contrasta con el tono rojizo del corpiño, creando un punto focal en la zona del pecho y atrayendo la atención hacia ella.
El sombrero de paja, adornado con flores y una cinta azul, es un elemento clave en la composición. No solo sirve como accesorio estético, sino que también sugiere un contexto campestre o al menos una conexión con la naturaleza, posiblemente indicando un estilo de vida relajado y privilegiado. La forma del sombrero, amplia y ligeramente inclinada, suaviza los rasgos faciales y contribuye a una impresión general de elegancia informal.
La peluca empolvada, característica de la época, enmarca su rostro con rizos suaves que acentúan sus pómulos y cuello. El tejido translúcido del corpiño revela sutilmente la forma de su figura, sin caer en la sensualidad explícita; se trata más bien de una insinuación elegante.
En cuanto a los subtextos, el retrato parece transmitir un mensaje de nobleza, riqueza y refinamiento. La pose relajada y la mirada directa sugieren confianza y seguridad en sí misma. Sin embargo, la expresión ligeramente melancólica podría indicar una complejidad emocional oculta tras la fachada social. El uso del fondo oscuro intensifica la sensación de intimidad y sugiere que se trata de un retrato personal más que de una mera representación pública. La elección de los colores – el rojo vibrante contrastando con el blanco y el azul pálido – contribuye a crear una atmósfera de sofisticación y elegancia discreta, propia del gusto estético de la época.