Gustave Dore – Devils and Seducers
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La técnica del grabado, con su marcado contraste entre luces y sombras, acentúa la textura muscular de las figuras y contribuye a una atmósfera opresiva y perturbadora. Los personajes exhiben una variedad de características físicas: algunos poseen rasgos humanos reconocibles, aunque distorsionados por expresiones de furia o lujuria; otros muestran atributos bestiales, como garras, colas o cuernos. La diversidad morfológica sugiere una jerarquía infernal, un panteón de entidades malignas con diferentes roles dentro de su dominio.
El autor ha dispuesto a las figuras en una composición piramidal, donde la base está formada por los personajes más grotescos y animalescos, mientras que hacia arriba se elevan figuras más estilizadas, aunque igualmente perturbadoras. Esta disposición jerárquica podría simbolizar el ascenso del alma hacia un reino de tentación y perdición.
La ausencia de un fondo definido intensifica la sensación de encierro y claustrofobia. No hay referencias a un espacio exterior o a una realidad tangible; los personajes parecen existir en un limbo infernal, condenados a perpetuar su danza macabra.
Subtextualmente, el grabado parece explorar temas de tentación, pecado y corrupción. La representación física de las figuras sugiere la pérdida del control, la entrega a los instintos primarios y la degradación moral. La energía caótica que emana de la escena podría interpretarse como una metáfora de la naturaleza destructiva del deseo descontrolado o de la influencia maligna. El grabado no ofrece una narrativa lineal; más bien, presenta un fragmento de un universo infernal, invitando a la contemplación sobre la fragilidad humana frente a las fuerzas oscuras que acechan en el interior y en el exterior. La composición, con su énfasis en lo grotesco y lo perturbador, busca provocar una reacción visceral en el espectador, confrontándolo con los aspectos más sombríos de la condición humana.