Gustave Dore – img045
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, a la izquierda, se distingue la silueta de una figura humana, aparentemente observando con temor la aparición de la bestia. Su posición sugiere vulnerabilidad e impotencia ante el poderío del ser marino. A la derecha, en un segundo plano más difuso, se vislumbran fragmentos de embarcaciones destrozadas, lo que implica un evento catastrófico o una confrontación violenta.
La parte superior de la composición está dominada por una estructura suspendida en el aire, semejante a una ciudad o isla flotante. Esta construcción, iluminada por rayos de luz que se filtran entre las nubes tormentosas, contrasta fuertemente con la oscuridad y el caos que reinan en la superficie acuática. La disposición de esta estructura elevada sugiere un mundo superior, posiblemente utópico o inalcanzable, separado del reino terrenal marcado por la amenaza y la destrucción.
El uso del claroscuro es fundamental para generar una atmósfera de misterio e inquietud. Las sombras profundas acentúan la sensación de peligro y lo desconocido, mientras que los rayos de luz enfatizan la separación entre el mundo inferior y el superior. La técnica de grabado, con su meticulosidad en el detalle y su capacidad para crear texturas complejas, contribuye a la impresión general de monumentalidad y dramatismo.
Subtextualmente, esta imagen podría interpretarse como una alegoría sobre la lucha entre el orden y el caos, lo conocido y lo desconocido, o incluso como una representación simbólica del inconsciente colectivo, donde criaturas primordiales emergen para desafiar las estructuras sociales y morales establecidas. La presencia de la figura humana sugiere la fragilidad de la existencia frente a fuerzas superiores e incontrolables, mientras que la ciudad flotante podría simbolizar la esperanza de un futuro mejor o la búsqueda de trascendencia. El conjunto evoca una sensación de temor reverencial ante lo sublime y lo monstruoso.