Alexander Brullov – A Run
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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Las mujeres, ataviadas con vestidos claros y sombreros adornados, irradian una sensación de despreocupación y elegancia. Cada una sostiene un paraguas, posiblemente como protección contra el sol o una ligera llovizna, lo que sugiere un día agradable para disfrutar del aire libre. Sus expresiones son serenas, aunque se intuye cierta vivacidad en sus miradas. La disposición de las mujeres dentro del carruaje es formal pero no rígida; hay una sensación de movimiento y dinamismo.
El hombre que conduce el burro, situado a la izquierda, parece un cochero o guía. Su atuendo, con sombrero y chaqueta, denota su rol en este contexto social. La forma en que sostiene las riendas sugiere control y experiencia. El burro mismo, representado con detalle en su anatomía y pelaje, aporta una nota de realismo a la escena.
El paisaje de fondo es un bosque frondoso, con árboles altos y una ligera neblina que crea una atmósfera suave y difusa. A lo lejos, se vislumbra una construcción rural, posiblemente una casa o granja, que indica la ubicación en una zona agrícola. La luz del sol, filtrándose entre los árboles, ilumina selectivamente a las mujeres y al carruaje, creando un contraste de luces y sombras que acentúa su presencia.
Subtextualmente, esta pintura podría interpretarse como una representación idealizada de la vida burguesa o aristocrática en el campo. El paseo en carruaje, el atuendo elegante de las mujeres, y la tranquilidad del entorno sugieren una existencia cómoda y privilegiada. La escena evoca un sentido de nostalgia por una época pasada, donde la conexión con la naturaleza y la sencillez eran valores apreciados. Además, se puede inferir una jerarquía social implícita: el cochero sirve a las mujeres, reforzando las convenciones sociales de la época. El uso del burro en lugar de un caballo más noble podría indicar una sutil ironía o una representación más realista de la vida rural. La pintura, en su conjunto, transmite una sensación de armonía y bienestar, invitando al espectador a compartir brevemente este momento de placidez.