Part 3 Prado Museum – Pantoja de la Cruz, Juan -- Margarita de Austria, reina de España
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El fondo, dominado por un telón rojo intenso, se pliega con una teatralidad que acentúa la presencia central de la retratada. La tela no está completamente lisa, sino que presenta arrugas y sombras que sugieren volumen y profundidad, aunque sin desviar la atención del sujeto principal. La iluminación es uniforme, pero con un ligero contraste en las zonas de claroscuro que modelan el rostro y los pliegues de la vestimenta.
El atuendo es sumamente elaborado: un vestido oscuro, posiblemente de terciopelo o brocado, adornado con una profusa encaje alrededor del cuello, formando un voluminoso cuello que se extiende hasta los hombros. En las mangas se aprecian detalles bordados y aplicaciones de seda, evidenciando la riqueza de los materiales empleados. Un collar de perlas, visible sobre el escote, refuerza aún más la impresión de opulencia. Sobre su cabeza descansa una pequeña corona, discreta pero inequívoca en su significado.
La composición es formal y simétrica, característica del retrato cortesano de la época. La mano izquierda se apoya sobre un objeto oscuro que podría ser una mesa o un cojín, mientras que la derecha permanece ligeramente flexionada, con los dedos delicadamente colocados. Esta pose, aparentemente relajada, contribuye a la sensación de nobleza y control.
Más allá de la representación literal, el retrato transmite subtextos relacionados con el poder y la legitimidad. La corona, aunque pequeña, es un símbolo inequívoco de autoridad. El atuendo suntuoso y los adornos ostentosos subrayan su estatus social elevado. La mirada directa, pero reservada, sugiere una personalidad fuerte y decidida, capaz de asumir las responsabilidades inherentes a su posición. La paleta cromática, dominada por el rojo y el negro, evoca la realeza y la solemnidad. En conjunto, la obra busca proyectar una imagen de majestad, dignidad y poderío, consolidando así la figura retratada como un símbolo de autoridad y linaje.