William Hogarth – Studies of Heads
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En la esquina superior izquierda, un rostro infantil llama la atención por sus ojos grandes y expresivos, ligeramente desproporcionados respecto al resto de las facciones. La palidez de la piel contrasta con el fondo oscuro, acentuando su inocencia percibida. La mirada es directa, casi desafiante, lo que le otorga una presencia inusual para un retrato infantil.
A su derecha, se observa un hombre mayor, perfilado en tres cuartos. La barba canosa y la expresión serena sugieren cierta dignidad y experiencia. El uso del color naranja en el cuello y los hombros aporta calidez a la figura, aunque la sombra que lo envuelve le confiere una atmósfera de misterio.
La figura inferior izquierda muestra una mujer con un sombrero adornado con flores y cintas. Su rostro está ligeramente inclinado, creando una sensación de modestia o introspección. La luz incide sobre su cara, resaltando los tonos rosados de sus mejillas y labios. El detalle del sombrero sugiere una pertenencia a una clase social específica, aunque la ejecución rápida minimiza cualquier pretensión de formalidad.
Finalmente, en la esquina inferior derecha, se aprecia un retrato de un hombre con elaborada peluca empolvada. Su rostro es más estilizado que los demás, con rasgos delicados y una expresión contenida. La palidez de su piel y el color azulado del cuello sugieren una atmósfera fría y distante.
El conjunto sugiere un ejercicio de estudio anatómico y compositivo. La diversidad de edades, géneros y expresiones indica una exploración de las posibilidades del retrato. Más allá de la mera representación física, se intuyen sutiles matices psicológicos en cada rostro: la curiosidad infantil, la sabiduría madura, la modestia femenina y la formalidad masculina. La disposición aparentemente aleatoria de los retratos podría interpretarse como un reflejo de la fugacidad del tiempo y la diversidad de la experiencia humana. La atmósfera general es melancólica, reforzada por el fondo oscuro y la pincelada rápida que transmite una sensación de transitoriedad.