Paul Klee – 17 Astray, 1923, watercolor and India ink on paper moun
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El autor ha colocado en la parte superior izquierda un sombrero de copa, delineado con contornos precisos que contrastan con la fluidez del resto de la obra. Debajo, dos formas ovaladas, evocadoras de ojos, se presentan sin párpados ni iris definidos; su expresión es vacía y desprovista de emoción. Un objeto alargado, similar a una columna o un instrumento musical, se sitúa entre los ojos, añadiendo una nota de verticalidad que rompe con la horizontalidad predominante.
La boca, representada como una abertura irregular y angulosa, parece estar en proceso de pronunciar algo inaudible. A su lado, una forma bulbosa, casi orgánica, se difumina en el fondo, perdiendo contornos precisos.
En la parte derecha del plano, dos flechas rojas, gruesas y dinámicas, señalan hacia un punto indefinido fuera del marco de la imagen. Su dirección impone un sentido de movimiento y urgencia que contrasta con la quietud de los elementos centrales. La presencia de estas flechas podría interpretarse como una fuerza impulsora o una indicación de destino.
En el ángulo inferior izquierdo, se aprecia la cifra 17 escrita en tinta negra, mientras que en la esquina superior derecha, la palabra “IRR” aparece también en tinta china, aunque incompleta. Estos elementos textuales introducen un elemento de misterio y ambigüedad; su significado preciso queda abierto a la interpretación del espectador.
La pintura transmite una sensación de fragmentación y descontextualización. Los objetos parecen flotar en el espacio sin una relación lógica entre ellos. El uso de líneas simples, formas geométricas básicas y una paleta de colores limitada contribuyen a crear un ambiente onírico y perturbador. Se intuye una reflexión sobre la identidad, la comunicación o quizás sobre la naturaleza efímera de la existencia. La ausencia de referencias contextuales concretas permite múltiples lecturas, invitando al espectador a completar el significado con su propia experiencia e imaginación.