Kunsthistorisches Museum – Giovanni Francesco Romanelli (1610-1662) -- Jephtha Recognizes His Daughter
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A su derecha, una mujer joven, ataviada con un manto azul y túnica dorada, sostiene un espejo frente a sí misma. Este objeto, aparentemente trivial, adquiere una carga simbólica significativa: parece representar la búsqueda de identidad, o quizás el intento de comprender una realidad que se le presenta confusa y dolorosa. Su mirada, dirigida hacia el hombre, es inquisitiva, cargada de una tensión palpable.
En primer plano, a la izquierda del hombre, un niño pequeño observa la escena con semblante preocupado, aferrado a lo que parece ser un casco. Esta figura infantil introduce una dimensión de inocencia y vulnerabilidad en medio del conflicto emocional que se desarrolla. La presencia de otros personajes, situados en segundo plano, contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y tragedia. Se distinguen figuras con barbas largas y vestimentas sencillas, posiblemente representantes de la comunidad o testigos del evento.
El fondo arquitectónico, con sus columnas clásicas y un edificio visible a lo lejos, sitúa la escena en un contexto de grandeza y orden, contrastando fuertemente con el caos emocional que se desata entre los personajes principales. La luz, dirigida principalmente hacia las figuras centrales, acentúa su dramatismo y resalta sus expresiones faciales.
Subyace una profunda reflexión sobre el destino, la pérdida y la fragilidad humana. El espejo sugiere una confrontación con la propia imagen, un cuestionamiento de la realidad percibida. La vestimenta del hombre, asociada a la guerra y al poder, se ve eclipsada por el dolor que lo embarga, evidenciando la impotencia ante las fuerzas del destino. La composición en su conjunto transmite una sensación de fatalidad ineludible, donde el reconocimiento se convierte en una fuente de sufrimiento insoportable. El uso de colores ricos y contrastantes intensifica la carga emocional de la escena, invitando a la contemplación sobre temas universales como la identidad, la pérdida y la inevitabilidad del dolor.