Kunsthistorisches Museum – Bernardo Bellotto (1721-1780) -- Schlosshof Castle, View from the Garden
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El palacio está integrado en un extenso jardín formal, meticulosamente diseñado según los principios del arte paisajístico del siglo XVIII. Se observa una cuidadosa disposición de setos geométricos, árboles alineados con precisión y fuentes monumentales que contribuyen a la sensación de orden y control sobre la naturaleza. Un estanque octogonal domina el primer plano, reflejando la arquitectura circundante y añadiendo profundidad a la composición. En su superficie se aprecia una barca con figuras, lo que introduce un elemento de movimiento y escala humana en la escena.
La perspectiva es clara y distante, otorgando al espectador una visión general del conjunto. La luz suave y uniforme ilumina el paisaje, creando una atmósfera serena y apacible. El cielo, ligeramente nublado, proporciona un telón de fondo neutro que resalta los colores cálidos de la arquitectura y la vegetación.
Más allá del palacio y los jardines inmediatos, se vislumbra un horizonte abierto con edificaciones adicionales, insinuando una extensión territorial considerable. La presencia de figuras humanas dispersas por el jardín – grupos conversando, parejas paseando – sugiere un ambiente social animado y una vida cortesana activa.
Subtextualmente, la obra transmite una declaración de poder y prestigio. El dominio sobre la naturaleza, expresado en la perfección del jardín, simboliza el control y la autoridad del propietario del palacio. La grandiosidad de la arquitectura y la meticulosidad del diseño reflejan un ideal de belleza y sofisticación propios de la aristocracia europea de la época. La escena evoca una sensación de estabilidad, prosperidad y orden social, características propias de un sistema político y económico basado en la jerarquía y el privilegio. La imagen, por tanto, no es simplemente una representación visual, sino también una manifestación de valores culturales e ideológicos específicos.