часть 2 - Russian and soviet artists Русские и советские художники – Филиппов Константин 1830 1878 В осажденном Севастополе 1862 Картон масло 33х47 см
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A la izquierda, bajo el alero de un edificio parcialmente destruido, se agolpa una multitud de civiles: mujeres y niños, algunos envueltos en harapos, otros con ropas más dignas, pero todos marcados por la angustia y la incertidumbre. Un hombre, posiblemente un padre o protector, intenta consolar a una niña que llora, mientras que otro individuo observa con expresión sombría hacia el exterior. La luz tenue que entra desde la abertura del edificio acentúa la sensación de opresión y desesperación.
En contraste, en el plano central y derecho, se despliega un grupo de hombres uniformados. Uno de ellos, vestido con un atuendo rojo distintivo, atiende a una herida en la pierna de otro soldado que está arrodillado. La atención médica es inmediata y pragmática, reflejando la urgencia de la situación. A su lado, un hombre con uniforme blanco sostiene lo que parece ser un instrumento musical – quizás un cuerno o trompeta – listo para emitir una señal. Su postura sugiere una mezcla de alerta y preparación para la acción. La presencia de otros soldados en el fondo, algunos observando y otros aparentemente listos para avanzar, refuerza la idea de una fuerza militar organizada.
El edificio que se alza tras los personajes es un testimonio silencioso de la destrucción. Sus muros muestran signos evidentes de daños por explosiones o bombardeos, con ventanas rotas y elementos arquitectónicos desprendidos. La perspectiva del edificio, ligeramente descentrada, contribuye a la sensación de inestabilidad y caos.
La paleta cromática se caracteriza por tonos terrosos y apagados – ocres, grises, marrones – que evocan el polvo, la suciedad y la devastación. El uso limitado de colores vivos, como el rojo del uniforme, sirve para destacar ciertos elementos y dirigir la atención del espectador.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de sufrimiento humano, resistencia y la fragilidad de la civilización frente a la guerra. La yuxtaposición entre los civiles vulnerables y los soldados en acción plantea interrogantes sobre el costo del conflicto y las diferentes experiencias que implica para aquellos que lo viven. La imagen no glorifica la guerra; más bien, presenta una visión cruda y realista de sus consecuencias devastadoras, tanto físicas como emocionales. La presencia del instrumento musical sugiere un anhelo por la paz o quizás una llamada a la acción, un grito en medio del caos.