Pablo Picasso Period of creation: 1908-1918 – 1912 Guitare Jaime Eva
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El cuerpo de la guitarra domina la escena, exhibiendo una paleta cálida de ocres, amarillos y marrones que contrastan con los tonos fríos predominantes en el fondo. Las líneas que definen su forma son angulares y abruptas, sugiriendo un proceso de análisis geométrico del objeto. La tapa armónica se muestra como una superficie plana, casi rectangular, atravesada por las cejillas y la boca sonora, elementos que se destacan por su circularidad y su posición central.
El fondo es igualmente fragmentado, construido a partir de planos superpuestos en tonos grises, blancos y negros. Estos planos no definen un espacio tridimensional reconocible; más bien, sugieren una abstracción del entorno, una desmaterialización de la realidad que enfatiza la bidimensionalidad del soporte pictórico. Se perciben líneas verticales y diagonales que se cruzan y se entrelazan, contribuyendo a la sensación de dinamismo y complejidad visual.
La presencia de lo que parece ser un trozo de partitura musical en la parte inferior izquierda introduce una dimensión conceptual adicional. Las notas musicales, representadas mediante trazos lineales, sugieren la relación intrínseca entre el objeto representado (la guitarra) y la música que puede producir. Esta inclusión podría interpretarse como una reflexión sobre la naturaleza de la representación artística: cómo un objeto tangible puede ser traducido en lenguaje visual y musical.
La obra, en su conjunto, parece explorar la idea de la fragmentación y la reconstrucción, tanto a nivel formal (la descomposición de la guitarra) como conceptual (la relación entre el objeto, la música y la representación). El artista no busca imitar la realidad, sino más bien analizarla y reinterpretarla a través de un lenguaje visual innovador. La ausencia de una perspectiva tradicional y la superposición de planos sugieren una ruptura con las convenciones artísticas del pasado, anticipando las tendencias abstractas que dominarán el arte del siglo XX. La composición invita al espectador a participar activamente en la reconstrucción de la imagen, a recomponer los fragmentos para comprender la totalidad.