Henri Lebasque – The Yellow Parasol
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A la izquierda, una mujer sostiene un parasol amarillo, su postura inclinada y la mirada dirigida hacia abajo sugieren una actitud contemplativa o quizás una protección contra el sol. La figura se integra con el entorno a través de los tonos terrosos que dominan esa parte del paisaje. En el centro, otra mujer reclinada sobre lo que parece ser un banco o repano, viste un traje rojo vibrante que contrasta con la paleta más apagada del resto de la composición. Su posición relajada y su semblante, aunque difícil de precisar debido a la pincelada expresiva, transmiten una sensación de tranquilidad y disfrute del momento. A la derecha, una tercera mujer se encuentra de pie, vestida con un atuendo claro que resalta sobre el fondo azulado del cielo y el mar. Su figura parece orientarse hacia el horizonte, como si estuviera observando algo más allá del plano inmediato de la escena.
El paisaje de fondo es esbozado con pinceladas rápidas y difusas, sugiriendo una costa con vegetación exuberante y un cuerpo de agua que se extiende hasta perderse en la distancia. La atmósfera general es de calma y serenidad, aunque la intensidad cromática y el tratamiento expresivo de las figuras introducen una cierta tensión emocional.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la vida al aire libre, la búsqueda del refugio y la contemplación de la naturaleza. El parasol amarillo, elemento central en la composición, simboliza quizás la protección contra los elementos o la necesidad de resguardo ante las dificultades de la vida. La figura reclinada, por su parte, representa el descanso y el disfrute del presente, mientras que la mujer de pie evoca una aspiración hacia lo desconocido o una conexión con un mundo más amplio. El contraste entre los colores vibrantes y los tonos más apagados contribuye a crear una sensación de equilibrio dinámico, sugiriendo la coexistencia de opuestos como la alegría y la melancolía, el refugio y la exposición, la quietud y el movimiento. La pincelada libre y expresiva invita al espectador a completar la escena con su propia imaginación y a encontrar en ella un significado personal.