John William Waterhouse – The Magic Circle
Ubicación: Tate Gallery, London.
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Este recipiente, una especie de caldero, es el foco principal del interés visual. De él emana una columna ascendente de humo y llamas, iluminando parcialmente a la figura femenina y proyectando sombras dramáticas sobre el entorno circundante. Alrededor del caldero se acumulan restos orgánicos: huesos, plumas, fragmentos vegetales, que sugieren un proceso de transformación o sacrificio.
La atmósfera general es densa y opresiva. El paisaje que se extiende tras la figura principal está difuminado, casi borrado por la oscuridad, pero se intuyen estructuras arquitectónicas ruinosas, posiblemente una fortaleza o templo abandonado, lo cual refuerza la sensación de un lugar apartado del mundo civilizado, un espacio liminal entre la realidad y el mito.
La presencia de cuervos, dispersos en los bordes inferiores de la pintura, añade una capa adicional de simbolismo. Tradicionalmente asociados con la muerte, la adivinación y lo oculto, estos pájaros parecen ser testigos silenciosos del ritual que se lleva a cabo.
El autor ha empleado una técnica pictórica suelta y expresiva, con pinceladas visibles y una paleta de colores limitada –predominan los tonos grises, azules oscuros y ocres– para crear una sensación de misterio e inquietud. La luz, aunque escasa, es crucial: no solo ilumina la escena central, sino que también contribuye a definir las formas y a generar un efecto dramático.
Subyacentemente, esta pintura parece explorar temas relacionados con el poder femenino, la magia, la conexión con la naturaleza y los límites de la percepción humana. La figura femenina no se presenta como una bruja malévola, sino más bien como una intermediaria entre el mundo visible e invisible, una guardiana de conocimientos ancestrales que trascienden la comprensión racional. El ritual en sí mismo podría interpretarse como un intento de acceder a una realidad más profunda, o como una invocación a fuerzas primordiales. La imagen evoca una sensación de reverencia y temor ante lo desconocido, invitando al espectador a cuestionar los límites de su propia realidad.