William Blake – #05876
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Sobre este elemento se alza la figura de un elefante, con una expresión facial que oscila entre la resignación y la melancolía. El animal está representado en tonos rosados y ocres, su tamaño imponente contrasta con la fragilidad aparente de su mirada. La disposición de sus patas sugiere un movimiento lento y pesado, como si cargara con un gran peso simbólico.
Finalmente, en la parte superior, se despliega una escena celestial. Un hombre barbado, posiblemente una figura paterna o divina, se encuentra rodeado por dos ángeles alados. A su alrededor, tres figuras humanas, de aspecto sombrío y con expresiones de angustia, parecen contemplar la escena desde una posición inferior. El cielo nocturno, salpicado de estrellas, proporciona un telón de fondo místico a esta parte superior.
La composición en sí misma sugiere una jerarquía cósmica o espiritual. El dragón representa las fuerzas primordiales y caóticas del universo, el elefante podría simbolizar la carga del conocimiento o la experiencia humana, mientras que la escena celestial alude a un orden divino o trascendente. La relación entre estas tres zonas no es explícita; más bien, se sugiere una tensión dinámica entre lo terrenal y lo espiritual, lo caótico y lo ordenado.
La presencia de las figuras humanas en la parte superior, con sus rostros afligidos, introduce una dimensión de sufrimiento o contemplación melancólica. Podrían representar a los observadores de este drama cósmico, o quizás a aquellos que cargan con el peso del conocimiento y la experiencia. La composición invita a la reflexión sobre temas como la naturaleza humana, el destino, y la relación entre el individuo y lo divino. El uso de colores contrastantes y la disposición de las figuras contribuyen a crear una atmósfera de misterio y ambigüedad, dejando espacio para múltiples interpretaciones.