Jean-Baptiste Oudry – Still Life with a Rifle, Hare and Bird
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En lo alto, un racimo de aves –perdices, posiblemente– se encuentra colgado, sus plumas extendidas sugiriendo movimiento congelado en el instante posterior a la captura. La disposición de las aves no es aleatoria; parecen estar cuidadosamente ordenadas, casi como una exhibición triunfal. Debajo, y también suspendido, un conejo se presenta con su piel separada del cuerpo, lo que introduce una nota de crudeza y despojo en la representación.
La mesa sobre la cual descansa este macabro despliegue sirve como base para otros elementos clave: un recipiente cerrado de forma intrincada y un fusil de avancarga apoyado contra el borde. El arma, con su madera pulida y metal brillante, no solo es un instrumento funcional dentro del contexto de la caza, sino que también se convierte en un símbolo de poder, dominio sobre la naturaleza y quizás, una alusión a la virilidad.
En primer plano, sobre el suelo, se observan más aves, entre ellas una gallina o faisán, con sus plumas dispersas. Esta disposición inferior refuerza la sensación de abundancia y éxito en la cacería, pero también introduce un elemento de desorden que contrasta con la meticulosidad del resto de la composición.
La iluminación es crucial para el efecto general. Una luz intensa ilumina los objetos principales, resaltando sus texturas y volúmenes, mientras que las áreas circundantes se sumen en una penumbra profunda. Esta técnica acentúa la sensación de dramatismo y crea un ambiente sombrío y ligeramente inquietante.
Más allá de la mera representación de una escena de caza, el bodegón parece sugerir reflexiones sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, la mortalidad, y la vanidad del triunfo. La presencia del fusil introduce una dimensión simbólica que trasciende lo puramente descriptivo, insinuando temas de control, poder y la inevitable transitoriedad de la vida. El contraste entre la opulencia de la caza y la crudeza de los animales muertos invita a una contemplación más profunda sobre el ciclo de la existencia y la fragilidad de la belleza natural.