Jean-Léon Gérôme – Souvenir D-Acheres
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Comentarios: 1 Ответы
Успокойся. Вдохни. Будет все хорошо.
Будут осень и листья. И дождь в капюшон.
Будет лес и прохлада прозрачного дня,
И закат на обрыве желтей янтаря...
Будут сонные звезды, туман на мосту,
И собака-бродяга на старом посту.
Успокойся. Вдохни. Знаешь, скоро зима...
И из серых вдруг белыми станут дома,
Снова праздники, жизнь, суета и мороз,
Гололед на дорогах, обветренный нос...
Будем греться в кафе, вспоминая наш год,
Ты укроешь от сотен, от тысяч невзгод,
Ты расскажешь о солнце в лучах фонаря,
Я закутаюсь в шарф седины января...
Будет нежность без слов и кинжалов в спине,
Будет кошка о чем-то мечтать на окне...
Мы рождаемся вновь с самой чистой душой.
Успокойся. Вдохни. Будет все хорошо
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En el plano medio, se observa un pequeño grupo de ciervos pastando tranquilamente sobre la hierba seca. Su presencia introduce una nota de vida y serenidad en el entorno natural, sugiriendo una armonía entre la fauna y el paisaje circundante. La disposición del grupo, con una hembra adulta y dos crías, evoca un sentido de protección y continuidad generacional.
El fondo se diluye en una perspectiva atmosférica, donde las montañas se difuminan bajo un cielo azul pálido salpicado de nubes dispersas. Esta técnica contribuye a la sensación de profundidad y lejanía, invitando al espectador a contemplar la vastedad del paisaje.
La paleta de colores es fundamental para transmitir el carácter melancólico y nostálgico propio del otoño. Los tonos cálidos predominantes – dorados, naranjas, amarillos – contrastan sutilmente con los azules y verdes más fríos del cielo y la vegetación restante, creando una vibrante pero a la vez apacible atmósfera.
Más allá de su valor descriptivo, la pintura parece sugerir reflexiones sobre el paso del tiempo, la transitoriedad de la belleza natural y la conexión entre el hombre y el entorno. La quietud de los ciervos, la decadencia de la vegetación otoñal y la lejanía de las montañas podrían interpretarse como símbolos de una contemplación pausada sobre la vida y sus ciclos. La escena, en su aparente sencillez, invita a una reflexión más profunda sobre la naturaleza efímera de la existencia y la importancia de apreciar los momentos fugaces.