Jean-Léon Gérôme – Bashi-Bazouk
Ubicación: Metropolitan Museum of Arts, New York.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre lleva un turbante intrincadamente decorado con una profusión de telas de colores vivos – rojos, amarillos, verdes – adornadas con lo que parecen ser plumas o elementos vegetales, así como detalles metálicos que sugieren una riqueza considerable. La complejidad del tocado contrasta con la sobriedad del fondo oscuro y neutro, que concentra la atención en el sujeto. Se aprecia un arma de fuego colgada sobre su hombro, indicando posiblemente su rol militar o guerrero. La vestimenta, de tonalidades rosadas y con detalles bordados, refuerza la impresión de una figura exótica y perteneciente a una cultura lejana.
La expresión del hombre es reservada, casi melancólica. Sus ojos están bajos, transmitiendo una sensación de introspección o quizás de resignación. No hay una sonrisa ni un gesto que revele su estado de ánimo interno; la mirada se dirige hacia abajo, evitando el contacto visual directo con el espectador. Esta falta de expresividad contribuye a crear una atmósfera de misterio y distancia.
Subtextualmente, esta obra parece explorar temas relacionados con el colonialismo y la representación del otro. La figura, claramente identificada como perteneciente a una cultura diferente por su vestimenta y apariencia física, es presentada con un aire de exotización. La riqueza de sus adornos podría interpretarse tanto como un símbolo de estatus dentro de su propia sociedad, como una forma en que el artista enfatiza la diferencia cultural para el público occidental. La presencia del arma sugiere una posible asociación con la violencia o la conquista, aunque esta interpretación es matizada por la expresión sombría del retratado, que podría evocar una reflexión sobre las consecuencias de la dominación y la pérdida de identidad. La pintura invita a considerar cómo los artistas de la época representaban a individuos provenientes de culturas no occidentales, y cómo estas representaciones estaban imbuidas de prejuicios culturales y perspectivas coloniales. La composición, con su fuerte contraste entre luz y sombra, y el enfoque en un único individuo, refuerzan la sensación de una observación distante y objetivada.