Gerard De Lairesse – LAIRESSE Gerard de Allegory Of The Five Senses
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A su lado, otra figura femenina, ataviada con ropas más sobrias y de tonalidades azules, parece observarla con atención, aunque su expresión es difícil de interpretar; podría ser admiración, envidia o incluso resignación ante la exuberancia de la primera. La disposición de estas dos figuras establece una relación jerárquica que invita a la reflexión sobre el poder, la virtud y quizás, los contrastes inherentes a la condición humana.
En primer plano, tres niños interactúan con las mujeres, añadiendo un elemento de inocencia y vitalidad a la escena. Uno de ellos ofrece flores, otro sostiene una pequeña rosa, mientras que el tercero parece contemplar la acción con curiosidad. Estos personajes infantiles podrían simbolizar la promesa del futuro o la pureza de los sentidos en su estado más primario.
La profusión de elementos naturales – frutas, flores, hojas – contribuye a crear una atmósfera de abundancia y sensualidad. La cesta rebosante de frutos y el arreglo floral son representaciones visuales de la riqueza sensorial que se pretende exaltar. El putto situado en un nicho arquitectónico al fondo, con su gesto de señalar hacia arriba, refuerza la idea de una conexión entre lo terrenal y lo divino.
La composición está cuidadosamente estructurada, con una clara división entre el espacio ocupado por las figuras principales y el fondo arquitectónico que les sirve de marco. La luz, cálida y dorada, ilumina a los personajes centrales, resaltando sus rasgos y enfatizando su importancia dentro del conjunto. El uso de la perspectiva crea una sensación de profundidad, invitando al espectador a adentrarse en este mundo alegórico.
En el ángulo inferior derecho, un espejo dorado con una pequeña pintura sobre un caballete sugiere la naturaleza ilusoria de la realidad y la capacidad del arte para reflejarla y transformarla. La firma del artista, discretamente ubicada en el borde inferior, es un recordatorio de la autoría de esta compleja y evocadora representación. La obra parece explorar temas relacionados con los placeres sensoriales, la virtud, la belleza y la relación entre lo humano y lo divino, todo ello envuelto en una atmósfera de refinada elegancia barroca.