Theodoor Van Thulden – Thulden van Theodoor Return of Peace Sun
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A su derecha, una segunda figura femenina, sentada sobre un trono o asiento ornamentado, encarna la paz. Su vestimenta es ligera y fluida, y sostiene un ramo de hojas de laurel, símbolo tradicional de victoria y honor, pero en este contexto, interpretado como signo de reconciliación y armonía. Su expresión es serena y contemplativa, con una mirada que se cruza con la de la figura guerrera. La iluminación aquí es más suave y cálida, creando un ambiente de tranquilidad y esperanza.
En el segundo plano, a ambos lados de las figuras principales, se distinguen grupos de querubines o ángeles. A la izquierda, parecen participar en una escena festiva, quizás celebrando la victoria. A la derecha, uno de los querubines se encuentra cerca del suelo, aparentemente observando un conjunto de armaduras y cascos abandonados, sugiriendo el fin de las hostilidades.
La disposición de los elementos en la pintura sugiere una transición o reconciliación entre la guerra y la paz. La espada, símbolo de conflicto, está presente pero no domina la escena; se encuentra más cerca de la figura guerrera que de la pacífica, como si estuviera siendo entregada o dejada atrás. La proximidad física entre las dos figuras femeninas implica una relación compleja: no son opuestas, sino complementarias, representando los diferentes aspectos de un ciclo histórico.
El uso del claroscuro es notable; el contraste entre luces y sombras intensifica la dramatización de la escena y dirige la atención del espectador hacia los rostros y gestos de las figuras principales. La composición general transmite una sensación de solemnidad y trascendencia, invitando a la reflexión sobre la naturaleza de la guerra, la paz y su interrelación. La presencia de los querubines añade un elemento de divinidad y esperanza al conjunto.